FraEn Chile, el ejercicio de las relaciones públicas ha evolucionado con una velocidad inusitada, forzada no solo por la digitalización, sino también por una ciudadanía más crítica, informada y exigente. Hoy, hacer PR no es sólo redactar comunicados o gestionar entrevistas: es entender el pulso de la conversación pública, anticiparse a las crisis y crear valor reputacional sostenido.
Durante años, las relaciones públicas fueron vistas como una extensión del marketing o una herramienta solo para “apagar incendios”. Hoy, quienes lideramos agencias sabemos que estamos en el corazón de la estrategia corporativa. La reputación se construye cada día, y en un entorno mediático fragmentado y polarizado, comunicar con propósito y verdad es más crucial que nunca.
Los medios de comunicación en Chile también enfrentan su propio proceso de transformación. La concentración de la propiedad, el recorte de salas de prensa, el auge de los medios independientes y el fenómeno de los creadores de contenido han reconfigurado el ecosistema. Muchos periodistas hoy enfrentan la presión de producir más notas con menos recursos, mientras que las marcas compiten por segundos de atención con influencers, plataformas sociales y un algoritmo que premia la viralidad más que la veracidad.
Este escenario exige a las agencias de PR ser más estratégicas y creativas. No basta con enviar una nota de prensa: hay que entender qué medio necesita qué historia, qué periodista está cubriendo qué tema y, sobre todo, cómo aportamos con contenido relevante. Hoy, el relacionamiento con medios no se basa solo en contactos, sino en la calidad y pertinencia de lo que se comunica. La relación agencia-medios debe ser una sociedad basada en la confianza mutua.
Además, los voceros ya no solo deben estar preparados para dar entrevistas en televisión o radio. Hoy deben tener presencia en LinkedIn, hablar en foros, hacer lives en Instagram y participar en espacios digitales donde sus audiencias reales los esperan. Como agencia, debemos entrenarlos no solo en oratoria, sino también en empatía, en comprensión de contexto y en adaptabilidad.
En Squadra Consulting creemos que el PR del futuro —que ya es presente— debe integrar lo reputacional con lo comercial, lo corporativo con lo humano. Ya no se trata solo de visibilidad, sino de impacto. Las marcas deben ser valientes, transparentes y coherentes. La ciudadanía detecta rápidamente los discursos vacíos o forzados, y no perdona la incongruencia.
En este nuevo Chile, con una opinión pública activa y medios en constante adaptación, el rol de las comunicaciones estratégicas es más necesario que nunca. No para maquillar realidades, sino para conectar desde lo auténtico, gestionar confianzas y acompañar a las organizaciones en procesos de cambio reales.
Las buenas historias aún importan. Lo que ha cambiado es cómo y dónde se cuentan.
Por Francisca Díaz, CEO Sqadra Consulting